Síntomas de la tuberculosis

Síntomas

Enfermedades y sus síntomas

Los sintomas de la tuberculosis incluyen tos, pérdida de peso inexplicable, fatiga, fiebre, sudores nocturnos, escalofríos, pérdida del apetito y inflamación de los ganglios linfáticos.

Imagen de la tuberculosis

Esta página intenta proporcionar una lista con información de algunos de los posibles síntomas de la tuberculosis. Ten en cuenta que los síntomas de la tuberculosis pueden variar de forma individual en cada paciente y podrían no presentarse de la misma forma o incluso no manifestarse en todos los casos de tuberculosis.

Información general acerca de los síntomas de la tuberculosis

Esta información sobre síntomas ha sido obtenida de diversas fuentes y puede no ser totalmente exacta y tampoco tiene porqué ser la lista completa de los síntomas de la tuberculosis. Debes consultar con tu médico si notas los primeros síntomas de la tuberculosis ya que sólo tu médico puede proporcionar un correcto diagnóstico de los síntomas de forma precisa.

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La infección de tuberculosis suele producirse primero en la parte superior (lóbulo) de los pulmones. Sin embargo, el sistema inmunológico del cuerpo puede evitar que las bacterias continúen reproduciéndose. De este modo, el sistema inmune puede hacer que la infección pulmonar permanezca inactiva, es decir, en estado latente. Por otro lado, si el sistema inmune del cuerpo no puede detener a las bacterias de la tuberculosis, las bacterias se reproducen (se activan o reactivan) en los pulmones y se extienden hacia otras partes del cuerpo.

Pueden pasar muchos meses desde el primer momento en que la infección se mete en los pulmones hasta que se desarrollan los síntomas. Los síntomas habituales que produce una infección de tuberculosis activa son: Cansancio generalizado o debilidad, pérdida de peso, fiebre y sudores nocturnos. Si la infección en los pulmones se agrava, entonces los síntomas son más fuertes. Estos síntomas pueden incluir tos, dolor de pecho, tos con esputo (procedente de los pulmones) y/o sangre y dificultad para respirar. Si la infección se extiende fuera de los pulmones, los síntomas dependerán de los órganos implicados.

Las personas infectadas mostrarán los siguientes síntomas de la tuberculosis:

  • Tos y expectoración durante más de 15 días.
  • Debilidad y fatiga constante.
  • Pérdida de Peso.
  • Fiebre.
  • Sudores nocturnos.
  • Dolor en el pecho.
  • Tos con sangre.
  • Pérdida de apetito.

Si en el cuerpo existe una tuberculosis latente, no habrá síntomas visibles y no se podrá transmitir a otras personas. Si no hay una tuberculosis activa, los síntomas y la infección no se pueden transmitir. También hay otras enfermedades con síntomas similares a los de la tuberculosis como la neumonía y el cáncer de pulmón. Los síntomas de la tuberculosis activa aparecen gradualmente y abarcarán un período de varias semanas o meses. Pueden haber algunos síntomas leves sin que el paciente llegue a sospechar que se trata de esta infección.

Síntomas comunes de tuberculosis

  • Tos acompañada de una mucosidad espesa, a veces con sangre (esputo) durante un período de aproximadamente dos semanas.
  • Latidos cardíacos rápidos (taquicardias).
  • Aumento del volumen del cuello (debido a que afecta a los ganglios linfáticos de esta región).

La tuberculosis es una enfermedad grave causada por la actividad de una bacteria. Si las defensas del cuerpo están débiles, es posible desarrollar la tuberculosis inmediatamente después de que la bacteria haya entrado en el cuerpo. También es posible que si el sistema inmunológico del cuerpo se debilita, las bacterias inactivas se reactiven, incluso después de muchos años, y que causen de nuevo la enfermedad. Esto puede ocurrir debido a la edad, enfermedades graves, el abuso de drogas o alcohol, o por la infección del VIH, virus que provoca el SIDA.

Cuando las defensas del cuerpo se debilitan y las bacterias inactivas de la tuberculosis se activan, éstas pueden salir de las paredes, comenzar a multiplicarse y dañar los pulmones u otros órganos. Si las personas con síntomas de tuberculosis no toman los medicamentos adecuados para combatir la enfermedad, pueden enfermar gravemente. La tuberculosis puede curarse si estas personas siguen el tratamiento médico apropiado y toman sus medicamentos tal como se los han prescrito.

Diagnóstico de la tuberculosis

La tuberculosis puede ser diagnosticada de varias formas diferentes, incluyendo las radiografías del tórax, los análisis del esputo y las pruebas cutáneas. A veces, una radiografía del tórax puede mostrar evidencias de una neumonía activa de tuberculosis. Otras veces, los rayos X pueden mostrar cicatrización (fibrosis) o endurecimiento (calcificación) en los pulmones, lo que sugiere que la tuberculosis ha sido contenida y está inactiva. El examen del esputo en un portaobjetos bajo el microscopio (técnica del frotis) puede revelar la presencia de bacterias de la tuberculosis. Las bacterias de la familia Mycobacterium, incluyendo las micobacterias atípicas, son tintadas con unos tintes especiales y se las conoce por ser un Bacilo Acido Alcohol Resistente (BAAR). También se suele tomar una muestra del esputo y hacerlo crecer en incubadoras especiales (hacer un cultivo) para que después, las bacterias de la tuberculosis pueden ser identificadas como tuberculosis o tuberculosis atípica. Tradicionalmente, se recogen las pruebas de esputo durante tres mañanas sucesivas y son examinadas. Un estudio reciente en África y el Medio Oriente sugirió que estas muestras podrían ser recogidas en la primera visita y luego a la mañana siguiente. El estudio sugiere que recoger las muestras durante menos visitas, ayudaría a identificar si existe más población con la necesidad de un tratamiento.

Existe una nueva tecnología llamada Microscopía de fluorescencia con LED, con diodos emisores de luz (LED-FM). Se trata de un tipo de la baciloscopia que es más sensible que la prueba estándar de la mancha de Zeihl-Neelsen. Esta prueba es más rápida de llevar a cabo y puede ayudar a identificar a los pacientes que necesitan la terapia más rápidamente.

Tratamiento de la tuberculosis

Una persona que tenga la prueba cutánea positiva, la radiografía del tórax normal y que no presente síntomas, seguramente sólo tiene unos pocos gérmenes de la tuberculosis en un estado inactivo y no es contagiosa. Sin embargo, se le recomienda a esta persona el tratamiento con un antibiótico para prevenir que la tuberculosis se convierta en una infección activa. El antibiótico usado para este propósito se llama Isoniazida (INH). Si se toma de seis a doce meses, evitará que la tuberculosis se active en el futuro. De hecho, si una persona con una prueba cutánea positiva no toma Isoniazida, existe un riesgo del 5% al 10% de que alguna vez en la vida se active la tuberculosis.

Tomar Isoniazida no es recomendable (está contraindicado) durante el embarazo o por aquellas personas que sufren de alcoholismo o una enfermedad hepática. Además, la Isoniazida pueden tener efectos secundarios. Los efectos secundarios son poco frecuentes, pero se puede desarrollar una erupción y el individuo puede sentirse cansado o irritable. El daño hepático de la Isoniazida es un fenómeno poco frecuente y por lo general se invierte una vez que se suspende el medicamento. Sin embargo en muy raras ocasiones, especialmente en las personas mayores, puede dañar el hígado (hepatitis por Isoniazida), e incluso puede ser fatal. Es importante por lo tanto, que el médico revise el hígado del paciente realizando periódicamente unos análisis de sangre llamados pruebas de función hepática durante la terapia con Isoniazida. Otro efecto secundario de la Isoniazida es una disminución en la sensibilidad de las extremidades que se conoce como neuropatía periférica. Esto se puede evitar tomando vitamina B6 (piridoxina), que a menudo se prescribe junto con la Isoniazida.

Una persona con una prueba cutánea positiva, junto con una prueba de rayos-X en el torax anormal y con esputo que muestre la existencia de la bacteria de la tuberculosis, tiene una tuberculosis activa y es contagiosa. Como ya se mencionó, normalmente, la tuberculosis activa va acompañada de síntomas como tos, fiebre, pérdida de peso y fatiga.

La tuberculosis activa se trata con una combinación de medicamentos además de la Isoniazida. La Rifampicina (Rifadin), el Etambutol (Myambutol) y la Pirazinamida son los fármacos comúnmente utilizados para tratar la tuberculosis activa junto con la Isoniazida (INH). Estos cuatro medicamentos se toman normalmente durante los primeros dos meses de terapia para ayudar a matar las cepas potencialmente resistentes de las bacterias. Después, se reduce el número de medicamentos a dos durante el resto del tratamiento, basándose en unas pruebas para conocer la sensibilidad hacia estos medicamentos que normalmente ya se conocen tras este primer proceso. La Estreptomicina, un fármaco que se administra por inyección, se puede usar para tratar la tuberculosis, sobre todo cuando la enfermedad está muy extendida y/o los pacientes no toman sus medicamentos por vía oral de forma fiable (cumplimiento deficiente del tratamiento). El tratamiento suele durar muchos meses y a veces, incluso años. El éxito del tratamiento de la tuberculosis depende en gran medida de que paciente lo siga correctamente. De hecho, la negativa de un paciente a tomar los medicamentos según las indicaciones es la causa más importante del fracaso en la curación de la infección tuberculosa. En algunos lugares, el departamento de salud exige la supervisión directa del paciente que se somete a la terapia.

Se puede recurrir a la cirugía en los pulmones para ayudar a curar la tuberculosis cuando los medicamentos no lo han logrado, pero actualmente, es muy poco frecuente utilizar la cirugía para curar la tuberculosis. El tratamiento con los antibióticos adecuados normalmente es suficiente para curar la tuberculosis pero sin tratamiento, la tuberculosis puede ser una infección letal, por lo tanto, el diagnóstico precoz es importante. Aquellos individuos que han estado expuestos a una persona con tuberculosis, o que sospechan que lo han estado, deben ser examinados por un médico que analice los signos de tuberculosis y realice la prueba cutánea de la tuberculosis para detectarla.

Lista de los síntomas de la tuberculosis

La lista de los principales síntomas de la tuberculosis, obtenidos de varias fuentes, incluyen: